La pandemia sacudió al mundo y la industria automotriz acusó el impacto y ahora se enfrenta a desafíos fuertes vinculados con el cambio climático. Manuel Mantilla, presidente de Mercedes Benz, dice que en su empresa “se va en la dirección correcta”. Aclara que enfrentar los problemas “es una cuestión de actitud” y que él es optimista siempre. En el festejo de los 70 años de Mercedes Benz en el país, Mantilla visitó Tucumán junto a Hugo Porta para la experiencia de inclusión en el club Cardenales. Los hizo tras participar en Balcarce en el homenaje al quíntuple campeón mundial de automovilismo y ex presidente honorario de Mercedes Benz Juan Manuel Fangio, por el traslado de sus restos desde el cementerio de esa ciudad al Museo Fangio.

- ¿Cómo fue la experiencia de ir al homenaje a Fangio?

- La verdad que fue muy emocionante. A pesar de que había muchísima gente, muy bien organizado todo y particularmente estaban (el ex campeón de F1) Jackie Stewart y (el diseñador ítalo argentino de automóviles) Horacio Pagani, gente que conoció personalmente a Fangio y que pueden hablar con mucha autoridad de la calidad deportiva de Fangio. Pagani también siempre cuenta que fue Juan quien le abrió las puertas de Mercedes. Él le dio distintas cartas de recomendación; los autos de Horacio son con motor Mercedes y gracias a la carta de Fangio es que él llega a Mercedes y cierra el acuerdo en el año 87 creo que fue, para equipar los autos de él.

Pero en el caso nuestro y hablando como Mercedes Benz Argentina, nosotros tenemos el doble disfrute, si se quiere, de Fangio, que es, por un lado, como todos, el disfrute por el campeón, pero también él trabajó en Mercedes; fue presidente honorario durante mucho tiempo, con lo cual el lado humano de su gestión también impacta. Si bien ahora no hay gente de esa época, quedan muy pocos, el contacto con la gente ex Mercedes es bastante fluido y las anécdotas, las experiencias que se vivieron con Fangio están muy vivas. Quizás lo más importante, porque nosotros internamente lo vivimos, son los valores que él también aplicó a la actividad deportiva. Disciplina, esfuerzo, perseverancia; y cuando uno le da para adelante -y es la prueba viviente él- se puede presentar internacionalmente y tener éxito, lo cual para mí, como representante de Mercedes Benz Argentina, ese evento tenía ese doble impacto. Un homenaje a un grande, el más grande quizás del automovilismo, en donde él siempre dijo que tenía a Mercedes muy cerca, su marca preferida, pero también por haber trabajado en la empresa. Así que, la verdad que fue emocionante y muy bien hecho.

- Ud. es el segundo argentino en la presidencia...

-Claro. Él fue presidente honorario y yo sí, yo sería el primer presidente, presidente, pero bueno… él tenía su oficina en Libertador –que ahora está en el museo. Se la llevaron del edificio en 2007… la oficina de Fangio se replicó en el museo. Vino gente para asesorar en el diseño del museo. Está muy bien pensado. Vos subís y empezás a bajar recorriendo toda la historia. Es circular descendente; hay unos autos increíbles, muchísima historia, y fue basado en lo que se hizo también para Alemania. Además tenemos la Fundación Fangio, la escuela técnica Fangio, que está en la planta… nuestro centro industrial se llama Juan Manuel Fangio. El vínculo es muy grande y profundo.

- Es como que Fangio muestra por un lado la pasión y la diversión del deporte y por otro el trabajo, el amor por los vehículos como herramientas de trabajo, esfuerzo, progreso. La figura de él combina las dos cosas.

- Sí, lo que se destacaba precisamente es la persona, lo buen tipo que era y… por algo ganaba las carreras… llevaba las cosas hasta el límite de lo posible.

- ¿Cómo está Mercedes Benz en Argentina?

- Estamos celebrando 70 años. En el 51 salió la primera planta fuera de Alemania, en Argentina. Desde entonces ha producido autos –el primero, el 170 S, el “Hormiga Negra”. Seguimos produciendo camiones buses, utilitarios, con lo cual si bien es un momento complicado del mundo en general, de la Argentina en particular, a nosotros nos encuentra muy bien, muy comprometidos con el país, con inversiones, con buenas proyecciones para el año que viene, con un año que termina mejor de lo que pensábamos cuando arrancamos.

- ¿Es por la característica de Mercedes Benz, de combinar vehículos para trabajo y autos lujosos…?

- Nuestra planta tiene un perfil netamente exportador. El 80% del volumen de nuestra planta, a través de Sprinter se exporta y la recuperación de los distintos mercados, si bien hubo una gran recuperación a nivel global, hay un serio problema de oferta más que de demanda. Pero la demanda de Sprinter es muy fuerte; Brasil es el número uno es nuestro principal mercado pero en Chile funciona muy bien; en Uruguay, Paraguay, Perú, Panamá, todos los mercados de Latinoamérica y por supuesto Argentina. Somos líderes del mercado hace muchísimo tiempo y el mercado local también está traccionando muy bien. Hubo toda una demanda contenida por la pandemia el año pasado. Ahora estamos viendo el efecto pospandémico pero también un efecto de recuperación. Porque antes del arranque de la pandemia en febrero de 2020, nosotros al vender vehículos de trabajo, el contacto con nuestro cliente de los distintos sectores –minería, petróleo, transporte, logística- es directo y ya empezábamos a ver una recuperación –por la demanda, básicamente- y después en marzo pasó lo que pasó.

Ahora hay un doble efecto, que es la demanda contenida durante la pandemia pero también esa recuperación que tiene que empezar suceder en el mercado local. No olvidemos que venimos de mercados muy bajos -menos de 400.000 unidades cuando lo normal para este país es 750, 800.000 y hay mucho espacio todavía para crecer. Pero en definitivamente todo es relativo; nosotros pensábamos que este año iba a ser un poco más difícil pero la recuperación sucedió más rápido. La realidad, versus las expectativas que había a principio de año, la superó.

-¿El mercado argentino ha significado algún desafío especial? Veíamos una depresión de venta de vehículos nuevos y aumento de los usados. ¿Impactó en Mercedes Benz?

- En lo que es producción nacional, si bien estamos muy bien, puede darse un poco ese efecto un tanto por la falta de oferta. Nosotros estamos trabajando en dos turnos muy bien desde que arrancó la producción automotriz en abril-mayo del año pasado, pero en los productos que son importados –los autos por ejemplo- y en alguna línea porque también producimos camiones pesados- se puede dar ese efecto. Es lo que hablamos antes hay una demanda muy fuerte muy contenida. La industria automotriz es como un gran barco que para hacer una maniobra tarda. Vos pensá que nosotros planificamos mínimo cuatro o cinco meses para delante. Lo que estamos viendo hoy se planificó hace cinco meses. Y ahora estamos pensando en febrero, marzo, abril, concreto, ¿no? El año que viene ya está todo planificado, se va corrigiendo cada cuatro o cinco meses. Lo bueno es que es positivo; si fuese al revés sería más preocupante. Se va en la dirección correcta.

- ¿Y el mercado tucumano? ¿Cómo lo ve?

- La Sprinter anda muy bien acá. Los camiones, el sector de semipesados y pesados, por las distintas actividades que hay acá también funcionan muy bien. A través del concesionario estamos muy bien representados hace muchísimos años; están siempre entre los mejores concesionarios de Mercedes, porque no se trata solamente de vender sino también de toda la parte de calidad y la posventa como es la atención del cliente, como es la experiencia ante el concesionario. En Mercedes somos muy exigentes y lo medimos y lo evaluamos y en general los concesionarios están muy bien y Rolcar es uno de ellos. Así que doblemente contentos por la gran aceptación de la marca en Tucumán y porque estamos con una representación que es un lujo.

- ¿Cómo es el empresario argentino, en función del país difícil que nos toca vivir, con altibajos, problemas políticos que generan problemas económicos y problemas económicos que voltean sistemas políticos?

- Yo veo una gran ventaja: primero es un tema de actitud. Una gran ventaja de ser argentino es que uno debería poder separar lo real de lo que es solamente ruido. En nuestro caso yo trato justamente de hacer eso y soy optimista siempre; no ingenuo pero optimista, y proyecto para el crecimiento. Ahora hay un hecho concreto, una demanda contenida local, una demanda contenida para el mercado de exportación, con lo cual se espera un 2022 muy interesante.

Ahora hay mucha incertidumbre política por determinadas razones y es lo que vos decías recién; para mí tiene que haber una base que genera la política, que genera la certidumbre para que haya confianza, para que haya un crecimiento económico; pero si no se da la primera condición, por más potencialidad que haya –que la hay- las cosas no suceden porque la reticencia al riesgo o la falta de certidumbre hace que en los distintos sectores la gente que toma decisiones para invertir espere, porque las oportunidades están. En nuestro caso, como te decía recién, trabajamos para cinco meses; en Mercedes apostamos al crecimiento y al desarrollo.

-En esta mirada larga, a cinco meses y al año que viene… ¿hay alguna expectativa o inquietud con respecto al proceso electoral que vivimos?

- Creo que lo que puede sacudir los esquemas son las sorpresas. Y no creo que haya una sorpresa en el resultado de las elecciones. La volatilidad económica ya está latente, porque hay un resultado esperado y no debería haber un gran salto, un shock económico porque no va a haber una causa sorpresiva que lo genere. Es una confirmación de un diagnóstico, con lo cual yo no veo un gran cambio. Inclusive creo que la confirmación del resultado va a traer cierta certidumbre política, porque ya es un factor menos de incertidumbre.

- Se plantean desafíos para el futuro, específicamente en la industria automotriz, a raíz del cambio climático. No sabemos qué va a venir y por si acaso vamos pensando en vehículos eléctricos. ¿Cómo ven ustedes esto?

- Bueno, la decisión de Mercedes Benz ya está tomada. Es el camino eléctrico de la sustentabilidad, de la economía circular. Porque empieza con el auto eléctrico pero no termina. Hay todo un ciclo de regeneración y de reciclado y de reuso de piezas, partes, baterías, que hay que pensar y Mercedes mira el ciclo completo. El Gobierno presentó un trabajo que hizo a través de Adefa, que es la cámara de fabricantes, que es la ley de electromovilidad, justamente preparándonos para recorrer este camino juntos en la Argentina y posicionar a la industria automotriz para que esté lista para estos nuevos desafíos.

Ahora, el tema de la electromovilidad es como el tango: se necesitan dos. Por un lado está la industria automotriz con la oferta. Hoy hay autos eléctricos Mercedes. A partir del 2025 Mercedes sólo va a lanzar autos eléctricos. Va a seguir vendiendo autos a combustión pero todos los nuevos lanzamientos van a ser autos eléctricos. Hay ahí ya un hito claro de a dónde. Lo que pasa en 2025 se está desarrollando hace un año quizá. Ahora la otra cara de la moneda es la infrastructura, el marco regulatorio que tiene que ofrecer un país para que el parque automotor tenga la transformación hacia lo eléctrico sustentable, realizable y posible también desde lo económico. Entonces creo que esta ley es un muy buen comienzo pero también necesita el conocimiento de otros sectores y algunos ajustes para volverla más realista.

-¿Cree que hay posibilidades de hacer aportes en ese sentido?

-Sí, claro, el diálogo con el Gobierno es muy bueno. Nosotros somos la primera industria que arrancó después de la pandemia. En marzo, cuando se concretó el diálogo con sindicatos y Gobierno la industria automotriz fue la primera que establecimos los protocolos y a las semanas ya estábamos produciendo, con lo cual hay un muy buen diálogo; el perfil exportador en general de Adefa es muy fuerte y eso creo que es un sector estratégico por la cantidad de personas que emplea a través de los concesionarios, de los proveedores y siempre que hubo diálogo las cosas funcionaron.

-Tucumán tenía expectativas de apostar a los biocombustibles. La definición hacia los vehículos eléctricos los dejaría un poco de costado. ¿A ustedes los ha inquietado eso?

-El biocombustible no es el camino de sustentabilidad. Es, digamos, una alternativa para los motores de combustión que hoy tenemos. No sería una cosa excluyente pero son dos temas distintos. Vos hablás específicamente de biocombustibles: hay una limitación técnica en el motor para aceptar cierta calidad de combustible. Si no se cumple esa condición, no es el combustible correcto para ese motor. Es simplemente así. Hay una cierta tolerancia de contenido en el combustible.